México no solo ya es el mayor proveedor de petróleo a Cuba, sino que también envía sus crudos de mayor calidad, como el Istmo y Olmeca, una decisión que implica un costo económico para nuestro país en un contexto de caída en la producción, explicó Jorge Piñón, investigador senior del Instituto de Energía de la Universidad de Texas.
El especialista explicó que las refinerías cubanas son muy antiguas, por lo que les cuesta trabajo procesar petróleo crudo pesado con alto contenido de azufre, razón por la que las exportaciones mexicanas a la isla prevalecen crudos ligeros que son más fáciles de trabajar.
“Para nuestra sorpresa, desde que comenzó el sexenio del expresidente López Obrador, observamos que México les enviaba sus dos mejores crudos en cuestión de calidad, que son el Istmo y Olmeca”, indicó.
Jorge Piñón puntualizó que el costo de oportunidad para Pemex es significativo, ya que en un escenario de producción petrolera en declive y exportaciones de crudo en niveles mínimos de las últimas décadas, cada barril de crudo ligero enviado a Cuba representa un barril que deja de ser refinado en México o comercializado en condiciones más favorables.
Ramsés Pech, socio en Caraiva y Asociados-León & Pech Architects, señaló que solo funcionan dos de las cuatro refinerías de Cuba, ya que su operatividad se ha visto afectada por la escasez de crudo importado y fallas de mantenimiento.
“Las refinerías procesan principalmente crudos extrapesados nacionales y crudos ligeros o medianos importados para compensar la baja calidad de la producción local. En 2026, México se consolidó como el principal proveedor de Cuba, en el que se envían crudos como el Istmo y ocasionalmente mezclas tipo Maya”, dijo.
El Sistema Nacional de Refinación (SNR), que incluye a la refinería de Dos Bocas, fue diseñado para procesar crudos ligeros, pero en los últimos años la producción de esas mezclas ha venido reduciéndose, por lo que las plantas han tenido que venir operando con una carga de crudo cada vez más pesada.
Un estudio realizado por Francisco Barnés de Castro, especialista del sector energético, reveló que entre 2001 y 2006, 34 por ciento del crudo procesado por el SNR era pesado, cifra que subió a 50 por ciento en los últimos años.
Entre enero y noviembre de 2025, Petróleos Mexicanos (Pemex) produjo un promedio de 1 millón 633 mil barriles diarios de hidrocarburos, de los cuales 50 por ciento fue crudo pesado; 24.3 por ciento, crudo ligero, y 25.6 por ciento del tipo superligero más condensados.
Durante este periodo, 52.6 por ciento de la refinación del SNR se llevó a cabo con crudo pesado y 47.4 por ciento con crudos ligeros.
Entre enero y septiembre de 2025, la subsidiaria de Pemex, Gasolinas Bienestar envió a Cuba 17.2 mil barriles diarios de petróleo crudo y 2 mil barriles de petrolíferos, lo que representó un monto total de 7.9 mil millones de pesos, según datos del formulario 6-K entregado por la petrolera a la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés).
Ramsés Pech agregó que Estados Unidos no puede obligar a México dejar de enviar con las políticas y leyes actuales, pero se deja abierta la posibilidad de colocar un 25 por ciento de aranceles a quien venda petróleo crudo a Cuba.
La situación económica en Cuba puede ser catastrófica si pierde las importaciones petroleras de México y Venezuela. La isla consume entre 100 y 110 mil barriles de petróleo diarios, de los cuales solo tiene la capacidad para producir alrededor de 40 mil barriles de crudo pesado que se usa como combustible para centrales termoeléctricas.
“Cuba tiene un déficit petrolero de 60 mil barriles diarios, de los cuales 35 mil los cubría Venezuela; entre 20 y 22 mil los aporta México, y alrededor de 5 a 7 mil barriles venían esporádicamente de Rusia”, detalló el investigador del Instituto de Energía de la Universidad de Texas.
Desde que Estados Unidos capturó al presidente Nicolás Maduro, no se ha registrado el envío de ningún barco tanquero venezolano a Cuba. “Es lo que más nos preocupa de cara a los próximos meses, ya no solo habrá impactos en generación eléctrica, sino un desplome total de su economía”, advirtió Jorge Piñón.
