El cofundador de Ethereum, Vitalik Buterin, ha señalado el año 2026 como el momento en que la blockchain recuperará sus orígenes “cypherpunk”.
El 16 de enero, Buterin presentó una hoja de ruta técnica diseñada para revertir lo que él describió como una década de “retrocesos” en la descentralización.
El cofundador de Ethereum admitió que la búsqueda de escalabilidad mainstream de la red comprometió su promesa fundamental de autosoberanía.
Según él, el ecosistema actual deja a los usuarios peligrosamente dependientes de infraestructuras centralizadas para interactuar con el registro. Esta dependencia se centra en servidores confiables y en las Remote Procedure Calls, o RPC.
Esta arquitectura obliga a los usuarios a confiar en proveedores de datos externos en vez de verificar la blockchain por sí mismos. Para eliminar esta dependencia, la hoja de ruta para 2026 prioriza el despliegue de Helios y de Ethereum Virtual Machines de Conocimiento Cero (ZK-EVMs).
Estas tecnologías buscan democratizar la experiencia del “full node”, permitiendo que un hardware de consumo estándar pueda verificar los datos entrantes usando Bridges y Verificación Local (BAL).
Al trasladar la verificación hacia el usuario, Ethereum pretende eliminar la necesidad de confiar ciegamente en puertas de enlace centralizadas como Infura o Alchemy.
La hoja de ruta también presenta características agresivas de “privacidad UX” que podrían poner a la blockchain en desacuerdo con empresas de análisis que buscan datos de usuarios.
Por ello, Buterin propuso integrar protocolos criptográficos como Oblivious RAM (ORAM) y Private Information Retrieval (PIR). Estos protocolos permiten a los monederos solicitar datos de la red sin revelar patrones específicos de acceso, ocultando de forma efectiva la actividad de los usuarios a los proveedores de RPC.
Este movimiento está pensado para evitar la “venta” de información sobre el comportamiento de los usuarios a terceros.
En cuanto a la seguridad, la blockchain estandarizará el uso de monederos de recuperación social y “time locks”. Estas herramientas buscan que la recuperación de fondos sea intuitiva sin depender de custodios centralizados o copias de seguridad en la nube que podrían tener puertas traseras de Google u otras grandes tecnológicas.
Además, Ethereum fortalecerá las interfaces de usuario usando protocolos de almacenamiento descentralizado como IPFS. Esto reduce el riesgo de que interfaces hackeadas puedan bloquear a los usuarios de sus activos.
Aunque advirtió que estas mejoras no llegarán en la próxima versión inmediata, la agenda para 2026 representa una reconstrucción fundamental de cómo la segunda blockchain más grande del mundo gestiona la confianza.
El post Vitalik Buterin admite que Ethereum “retrocedió” en los últimos 10 años fue visto por primera vez en BeInCrypto.


