Apenas seis games concedidos y otra victoria en sets corridos. Francisco Cerúndolo resolvió por la vía rápida su examen en el mediodía de Melbourne, la noche del martes en Argentina, y avanzó a la tercera ronda del Australian Open. El jugador porteño, 21° del ranking, dio cuenta del bosnio Damir Dzumhur por 6-3, 6-2 y 6-1, en una hora y 37 minutos, y ya está entre los 32 mejores del primer Grand Slam de la temporada.
En el ANZ Arena, Cerúndolo construyó una victoria de menor a mayor. Terminó con 10 aces y 79% de los puntos ganados con el primer servicio, 31 tiros ganadores y 22 errores no forzados, mientras que Dzumhur apenas firmó 11 winners y cometió 32 equivocaciones. Diferencias contundentes, que reflejaron la distancia que hubo entre uno y otro. Cerúndolo desequilibró a partir de la velocidad de pelota y de juego, que se hizo inalcanzable para Dzumhur. El bosnio consiguió su único quiebre favorable en el primer game del partido; luego, todo fue para el argentino, que tomó 7 veces el saque del bosnio sobre 12 posibilidades de quiebre.
Luego de sentenciar el partido con un revés ganador en su primer match point, Cerúndolo expresó: “Estoy contento, me sentí muy cómodo, salvo el quiebre del comienzo, estuve muy bien, lo fui rompiendo de a poco. Era un partido difícil y lo pude sacar con mucha autoridad. Ahora no quiero tocar nada, quiero irme a descansar con estas buenas sensaciones, ja”.
El porteño está nuevamente en la tercera rueda del abierto australiano, una instancia que alcanzó previamente en 2023 y el año pasado, cuando fue superado en esa etapa por el local Alex de Minaur. En cuanto a los Grand Slams, sus mejores desempeños los tuvo en Roland Garros, donde pisó los octavos de final en 2023 y 2024. Su rival en la próxima etapa será el ruso Andrey Rublev, que eliminó al portugués Jaime Faria con parciales de 6-4, 6-3, 4-6 y 7-5. Curiosamente, Cerúndolo domina el historial contra Rublev, al que venció en tres de los cuatro duelos previos; el último, en el Masters 1000 de París, bajo techo, en 2024.
Para Cerúndolo, la meta será ahora tratar de llega por primera vez a los octavos en suelo oceánico. Francisco, además, participa en el torneo de dobles junto a su hermano menor, Juan Manuel, con el que juegan por primera vez en pareja dentro del nivel mayor; hasta aquí, sólo habían compartido algún challenger y un par de torneos futures -el rango más bajo del circuito- hace varios años.
Por otro lado, su avance en Melbourne empiezan a darle dividendos en el ranking. Por el momento, Cerúndolo sube al escalón 19°, muy cerca de su mejor clasificación (18°, en mayo del año pasado). Eso sí: para superar su máxima ubicación, deberá al menos llegar a la segunda semana en el Melbourne Park. El último argentino que llegó a los octavos de final fue Diego Schwartzman, en 2020.
La de Cerúndolo fue la primera victoria argentina en una jornada de acción intensa para los jugadores de nuestro país, y que pronto trajo también una primera derrota, la que sufrió Thiago Tirante. El platense, 103° del mundo, le dijo adiós a Melbourne con una caída por 6-3, 6-4 y 6-2 ante el estadounidense Tommy Paul, en el 1573 Arena y en poco más de dos horas de acción. El duelo tuvo un poco de paridad en el inicio, pero una vez que el norteamericano, 20° del ranking, consiguió dominar el ritmo, se hizo inalcanzable en el juego y en las cifras.
Más allá del tropiezo, fue una buena experiencia para Tirante, que ahora afrontará otra responsabilidad: será uno de los ejes del equipo argentino que se enfrentará con Corea del Sur, en Busán, el 7 y 8 de febrero próximo, por los Qualifiers de la Copa Davis.
También en la madrugada argentina, Tomás Martín Etcheverry (62°) se medía por la segunda ronda de Australia con el británico Arthur Fery (186°), ingresado desde la clasificación; más tarde, Francisco Comesaña (68°) chocará con el estadounidense Frances Tiafoe (34°).


