El avance de las marcas chinas en el mercado automotriz mexicano comienza a exhibir grietas. Firmas como Chirey y Solarever Electric Vehicles (SEV) enfrentan crecientes quejas de clientes que quedaron sin atención tras el cierre de algunas sucursales.
Usuarios de ambas marcas han reportado dificultades para acceder a mantenimientos, garantías y refacciones luego de que concesionarios dejaron de operar en distintas ciudades del país. En algunos casos, los propietarios aseguran no tener claridad sobre quién debe responder por fallas mecánicas o servicios previamente contratados.
El problema se da en un contexto de fuerte expansión de los vehículos de origen chino en México, ya que, al cierre de 2025, estas marcas concentraron 15 de cada 100 vehículos nuevos comercializados en el país, una cifra que incluye tanto a armadoras que reportan ventas ante autoridades oficiales como a las que no.
De acuerdo con el INEGI, las ventas de marcas de origen chino representaron 20.1 por ciento del mercado nacional en 2025, con 143 mil 134 unidades comercializadas. Sin embargo, al incorporar a las marcas que no reportan al instituto, el volumen asciende a más de 244 mil vehículos, según estimaciones de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA).
Ese total equivale a 15 por ciento del millón 626 mil 363 vehículos que la AMDA estima se vendieron en México el año pasado.
Chirey Motor México confirmó su permanencia y su compromiso de largo plazo con el mercado nacional. “México continúa siendo un mercado estratégico para el grupo, con una operación sólida, madura y en evolución”, informó la empresa a través de un comunicado.
La compañía, que opera las marcas Chirey, OMODA y JAECOO, aseguró que cuenta con planes de contingencia para garantizar la continuidad de sus operaciones y la estabilidad de su oferta comercial. “La operación en México está respaldada por la plataforma industrial global de Chery Group, con 16 plantas de manufactura a nivel mundial y 9 centros de investigación y desarrollo”, destacó la firma
En el caso de Chirey, la marca ha buscado responder al desgaste reputacional con el lanzamiento de su campaña “Chirey Family Care 2025”, un programa de atención al cliente enfocado en reforzar el vínculo con los propietarios y mejorar la experiencia posventa en el país.
“Para Chirey Motor México, el servicio postventa es un pilar fundamental en la construcción de la marca”, señaló la compañía, al destacar que ha reforzado la capacitación técnica y realizado mejoras logísticas para acompañar al usuario durante todo el ciclo de vida del vehículo.
En materia logística, Chirey explicó que inició una “colaboración con DHL para mejorar la disponibilidad de refacciones mediante ajustes dinámicos en rutas de envío, capacitación a distribuidores y un sistema de rastreo en tiempo real.
En el caso de Solarever Electric Vehicles, El Financiero consultó a la empresa sobre las quejas de usuarios tras el cierre de sucursales y la atención posventa; sin embargo, hasta el momento no ha obtenido una respuesta.
A pesar de los esfuerzos de las marcas, los clientes afectados por cierres de agencias señalan que estas medidas no siempre llegan a quienes quedaron sin un punto físico de atención cercano.
“Cierran la agencia y luego dicen que hay ‘mejoras en el servicio’. Llevo meses sin poder hacer válida la garantía y nadie responde. Comprar el coche fue fácil, que se hagan responsables después ya no. Así no se construye confianza”, escribió el usuario de X Alonso Maldonado al quejarse de fallas en su vehículo E-Nat de la marca SEV.
Para Carlos Velázquez de León, especialista en derecho del consumidor y regulación comercial, el ritmo de ventas de las marcas chinas no ha estado acompañado de una infraestructura robusta de distribución y posventa, especialmente en marcas jóvenes, dejando a los consumidores en una zona gris.
“El cierre de agencias sin un plan de continuidad para la atención posventa puede constituir una vulneración a los derechos del consumidor, particularmente en lo relativo a garantías, disponibilidad de refacciones y servicios de reparación”, señaló Velázquez de León.

