La inflación en la ciudad de Buenos Aires se aceleró por quinto mes consecutivo y rompió en enero el 3%. Así lo informó el organismo estadístico porteño, que arrojó un IPC del 3,1%, 0,4 puntos porcentuales más que en diciembre (2,7%).
El dato se conoce tras la controversia por la decisión del Gobierno de frenar la actualización de la metodología del Indec para estimar la inflación, con un cambio en la composición de la canasta empleada a partir de la más reciente encuesta de gasto de los hogares.
El economista Camilo Tiscornia, director de C&T Asesores Económicos, comentó que, si se deja de lado por un momento la discusión sobre la metodología empleada para medir la inflación, lo central es analizar los factores que realmente la determinan.
En ese sentido, sostuvo: “En mi visión y en la de la mayoría de los economistas, mientras la parte fiscal se mantenga ordenada y el Gobierno sea prudente monetariamente, sin emisión y con compra de reservas, yo diría que la inflación tendría que seguir bajando”.
El temor a un aumento considerable de la inflación tiene su principal fundamento en el hecho de que el Gobierno ya confirmó que aplicará en la primera parte de este año un ajuste en las tarifas de los servicios públicos.
Sin embargo, según los analistas consultados, si bien esto puede tener un impacto coyuntural, los factores de fondo que determinan la suba generalizada de precios –el déficit fiscal, que en el pasado era financiado por esa emisión– se encuentran actualmente controlados.
En medio de la ola de críticas que desató la decisión del Gobierno de demorar la aplicación de la nueva metodología para medir la inflación –una postergación que derivó en la salida del Indec de su director, Marco Lavagna–, la mayoría de los economistas coincide en que, sea cual sea el termómetro con el que se mida, los precios no deberían acelerarse durante el primer semestre del año.
Incluso, en el corto plazo, podrían retomar la senda de un 2% mensual.
Según el Indec, el anuncio será a partir de las 16hs.

