El festejo de carnaval callejero que se desarrollaba en el partido bonaerense de Quilmes terminó en tragedia este sábado, cuando un motociclista de 36 años murió al impactar contra una soga tendida de vereda a vereda. El elemento había sido colocado para impedir el paso de vehículos y permitir el desfile de murgas sobre el asfalto. El hijo de la víctima fatal, de 11 años, que manejaba la moto, también resultó herido.
El hecho ocurrió en las inmediaciones de la avenida 12 de Octubre y la calle 393, cuando el rodado circulaba por la arteria más transitada. Según informaron fuentes del municipio de Quilmes a LA NACION, la cuerda había sido atada por vecinos para cortar la calle sin autorización oficial y no contaba con señalización adecuada.
Al llegar al lugar, agentes policiales encontraron al hombre tendido sobre el asfalto y al menor herido a pocos metros. De acuerdo con testigos, el niño alcanzó a agacharse al advertir la soga, pero su padre no logró esquivarla. Un médico del SAME constató la muerte de Federico Martínez en el lugar.
La Justicia de menores dispuso que el chico quedara bajo el cuidado de su madre y ordenó peritajes, incluido el relevamiento de cámaras de seguridad. Tras las primeras actuaciones, dos hombres fueron identificados como los responsables de atar el obstáculo en la vía pública.
La titular de la UFI N.° 9 dispuso que se secuestre la motocicleta donde viajaban las víctimas, se identifique al responsable de la murga e impute por el homicidio culposo. Debido a la magnitud de lo ocurrido y la conmoción entre los presentes, la organización determinó que la actividad de carnaval quedara completamente suspendida.


