Atravesar la Ciudad de Buenos Aires de sur a norte suele convertirse en un verdadero desafío para los conductores, especialmente en horarios pico, cuando el tránsito colapsa y los tiempos de viaje se estiran más de lo previsto. En ese contexto, con el objetivo de descomprimir la circulación y mejorar la movilidad urbana, el Gobierno porteño anunció la puesta en marcha del sistema de Trambús, que comenzaría a funcionar antes de finales de este año.
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En esa línea, este lunes 5 de enero iniciaron a las obras del primer ramal, denominado T1, que tendrá una extensión de 20 kilómetros y conectará Nueva Pompeya con Aeroparque (el aeropuerto con más movimiento en vuelos de cabotaje del país en 2025), atravesando algunos de los corredores más transitados de la capital.
La etapa inicial contempla la construcción de una serie de paradores en puntos estratégicos, indispensables para la futura operación del servicio. Los trabajos se concentran en tramos clave de los barrios de Palermo, Villa Crespo, Caballito, Boedo/Parque Chacabuco y Nueva Pompeya, con intervenciones sobre avenidas como Dorrego, Intendente Bullrich, Juan B. Justo, Honorio Pueyrredón, Ángel Gallardo, Acoyte, Rivadavia y La Plata.
Estas obras permitirán avanzar en la infraestructura necesaria para el funcionamiento del Trambús, con paradores accesibles, áreas de ascenso y descenso más seguras y espacios preparados para operar con vehículos 100% eléctricos, que convivirán con las líneas de colectivos tradicionales.
Además de ofrecer una alternativa de transporte más sustentable y moderna, el nuevo servicio apunta a fortalecer la integración del sistema de movilidad porteño. A lo largo de su recorrido, la línea T1 se conectará con cinco líneas de subte A, B, D, E y H, y con cuatro líneas de trenes metropolitanos, ampliando las opciones de combinación y mejorando la conectividad entre distintos puntos de la ciudad.
“El Trambús va a cambiar el paradigma de la movilidad en la Ciudad: va a permitir viajar más rápido, cómodo y seguro y, además, va a potenciar el desarrollo de los barrios y centros comerciales, alentando la conformación de nuevas centralidades”, afirmó Pablo Bereciartua, ministro de Infraestructura y Movilidad porteño.
Este nuevo medio de transporte es 100% eléctrico, por lo que se caracteriza por ser silencioso y no generar emisiones contaminantes. Además, contará con carriles exclusivos, lo que permitirá reducir hasta un 40% los tiempos de viaje, con un impacto directo en más de 50.000 usuarios diarios, según estimaciones oficiales.
La línea T1 tendrá un recorrido de 20 kilómetros con 71 paradas, operará con una flota de 50 vehículos y conectará ocho barrios, cinco líneas de subte y cinco estaciones de ferrocarril. Una de sus particularidades es que los paradores dispondrán de espacios de guardado para bicicletas y lockers, lo que permitirá su uso como puntos de retiro de envíos y fomentará la intermodalidad.
En cuanto a la capacidad, las unidades podrán transportar a más de 60 pasajeros, aunque también habrá coches articulados, unidos por un fuelle, destinados a las horas pico, con espacio para más de 120 personas.

