Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad Pública durante el gobierno de Felipe Calderón, fue “la mejor inversión” para el Cártel de Sinaloa, de acuerdo con testimonios de tres integrantes de esa organización criminal.
Los tres ahora exlíderes del narcotráfico en México afirmaron que el grupo consolidó su poder gracias a sobornos millonarios.
Durante el juicio contra Genaro García Luna en Nueva York, Óscar Nava Valencia, alias ‘El Lobo’, y otros dos capos declararon ante la Corte la existencia de una “polla” —una colecta o fondo— en la que líderes del Cártel de Sinaloa entregaban millones de dólares al exsecretario de Seguridad para operar con ventaja frente a sus rivales.
Sergio Villarreal Barragán, alias ‘El Grande’, narró que García Luna supuestamente recibió cantidades considerables de dinero de parte del crimen organizado desde su etapa como director de la extinta Agencia Federal de Investigación (AFI). Según esa versión, los pagos continuaron tras su nombramiento como secretario de Seguridad de Felipe Calderón.
‘El Grande’ declaró que los sobornos comenzaron con la organización de los Beltrán Leyva, encabezada por Arturo “El Barbas”, a inicios de la década de 2000. Después se convirtieron en una colecta entre integrantes de la alianza conocida como La Federación, conformada por el Cártel de Sinaloa, miembros del Cártel de Juárez y los Beltrán Leyva.
“Cuando entré yo al Cártel de los Beltrán Leyva, en 2001, ya se le pagaba y se le pagó hasta el último día que vivió Arturo Beltrán”, dijo ‘El Grande’ en su testimonio ante el juez Brian Cogan, según Telemundo sobre el .
Villarreal Barragán afirmó que estuvo presente en al menos 20 reuniones en las que Arturo Beltrán Leyva entregó dinero a García Luna. La primera ocurrió en 2004, en una casa ubicada al sur de la Ciudad de México, donde también observó a otros líderes criminales y a funcionarios de la Policía Federal.
Indicó que el fondo se integraba con aportaciones de capos y jefes de distintos cárteles, entre ellos Arturo Beltrán Leyva y Joaquín Guzmán Loera, ‘El Chapo’. Tras el rompimiento con el Cártel de Sinaloa, aseguró que los Beltrán Leyva continuaron cubriendo las cuotas.
“Los pagos crecieron como creció el cártel. Sin esos pagos habría sido imposible”, declaró Villarreal Barragán, quien recordó que ‘El Barbas’ reconocía al entonces secretario de Seguridad como “la mejor inversión que había hecho el Cártel de Sinaloa”.
El testimonio de ‘El Grande’ se reforzó con la declaración de Óscar Nava Valencia, ‘El Lobo’, exlíder del Cártel del Milenio, quien admitió que aportó dinero a la colecta organizada por Arturo Beltrán Leyva para entregársela a García Luna en 2006.
Según dijo, el objetivo era claro: “Íbamos a tener un acuerdo para tener más control y seguridad”.
Nava Valencia relató que en la primera colecta se reunieron 2.5 millones de dólares para asegurar el respaldo de García Luna y de otros altos funcionarios. En ese fondo participaron también Ignacio Coronel Villarreal y Juan José Esparragoza, ‘El Azul’.
Aseguró que aportó más de “10 millones de dólares” al fondo de sobornos, dinero que se entregaba en efectivo al exsecretario de Seguridad.
Jesús Zambada García, alias ‘El Rey’, hermano de Ismael “El Mayo” Zambada, fue otro de los líderes criminales que presuntamente sobornó a García Luna. No precisó si el pago ocurrió antes o después de la ruptura con los Beltrán Leyva, pero dijo que se realizó en la Ciudad de México.
En dos ocasiones, ‘El Rey’ entregó un total de 5 millones de dólares. Declaró ante la Corte que un abogado identificado como Óscar Paredes coordinó los encuentros.
Durante la primera cita, acordada en el restaurante Champs Elysées, ubicado en Paseo de la Reforma, dejó el dinero en maletas similares “a las que usan los deportistas: negras y grandes”. Después permaneció en un bar situado debajo del restaurante para evitar ser reconocido, de acuerdo con el testimonio recuperado por el Semanario Zeta.
Relató que observó la llegada de García Luna acompañado de dos personas y que, 15 minutos después, salieron con maletas que contenían 3 millones de dólares. La segunda entrega ocurrió en el mismo lugar, con otros 2 millones de dólares.
Tras ambos encuentros, el abogado Óscar Paredes le informó que García Luna se comprometió a “seguir apoyando al cártel, que no hubiera detenciones ni operativos, y que pudieran seguir trabajando”.
Los beneficios que presuntamente recibió García Luna por compartir información, permitir la operación de grupos criminales y facilitar nombramientos de mandos ligados al narco no se limitaron a la “polla”.
‘El Grande’ declaró que entre 2003 y 2004, tras la incautación de un cargamento de cocaína del Cártel del Golfo en Cuernavaca, trasladaron la droga a una bodega, donde acordaron repartirla en partes iguales con el exfuncionario.
Según su testimonio, la parte correspondiente a la AFI se entregó en efectivo, alrededor de “unos 14 o 16 millones empacados en cajas de cartón”, citó Telemundo.
Óscar Nava Valencia recordó que, antes del rompimiento de La Federación en 2008, Arturo Beltrán Leyva lo secuestró para definir de qué lado se encontraba, si con ‘El Chapo’ y ‘El Mayo’ o con él. Tras ese episodio, buscó a García Luna, quien le exigió un pago anticipado de 500 mil dólares.
Después, ‘El Lobo’ se reunió con el exfuncionario y con Luis Cárdenas Palomino, mano derecha de García Luna, en un autolavado de Guadalajara, Jalisco. En ese encuentro, dijo, se comprometieron a protegerlo, por lo que entregó otros 2.5 millones de dólares para cerrar el acuerdo. También le advirtieron que, en adelante, todo se realizaría entre intermediarios.


