Sin el respaldo de sus aliados (PT y PVEM), la mayoría de Morena logró que la reforma electoral de la presidenta Claudia Sheinbaum avanzará en Comisiones de la Cámara de Diputados; no obstante, son pocas las probabilidades de que esto se repita durante la votación ante el pleno.
Con 45 votos a favor de Morena y 39 votos en contra del PT, PVEM, PAN, PRI y MC, las comisiones unidas de Puntos Constitucionales y de Reforma Política-Electoral aprobaron el dictamen a la iniciativa que reforma 11 artículos de la Constitución, enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum. Se prevé que este miércoles sea discutido ante el pleno de San Lázaro.
PT y PVEM defienden voto en contra
Pese a que se acordó que para la dictaminación de esta iniciativa presidencial el debate sería en fast track, la oposición y como en pocas ocasiones, el PT y PVEM, lanzaron fuertes críticas a la reforma de la presidenta.
Pedro Vázquez González, en representación del PT, acusó que debido a la posición que ha tomado el partido sobre esta reforma, en los últimos días han sido víctimas de un linchamiento mediático por defender una postura que no es “de mezquindad, no de privilegios, no de cuotas ni de cuates”.
Incluso, el diputado petista afirmó que su partido no se identifica como oportunista ni mezquino, ni le rehúyen al debate serio y profundo, sin embargo, defendió que su postura es a favor de que “todos ganemos, mayorías y minorías”.
“En nuestro grupo parlamentario nos apartamos del dictamen que se nos presenta, toda vez que consideramos que aún no están agotadas todas las posibilidades ni cerradas todas las puertas para que este movimiento de la Cuarta Transformación siga creciendo”, subrayó.
Por su parte, el diputado Ricardo Astudillo Suárez, del PVEM, aseguró que, a pesar de coincidir en varios puntos de la reforma constitucional de la presidenta Sheinbaum, “en esta ocasión no podemos acompañar el dictamen porque consideramos que la propuesta puede fortalecerse para asegurar condiciones de igualdad en la competencia democrática”.
Del mismo modo, el diputado Ernesto Núñez Aguilar, también del PVEM, exclamó que su partido siempre estará a favor de las reformas que fortalezcan el sistema electoral y que la propuesta de la presidenta Sheinbaum tienen aspectos del modelo actual que deben revisarse, entre ellos el debate sobre el financiamiento de los partidos políticos.
Sin embargo, enfatizó que “coincidimos en que es pertinente discutir mecanismos que permitan reducirlo, pero también sostenemos que éste se debe distribuir de manera igualitaria entre todas las fuerzas políticas para evitar diferencias económicas o que éstas se traduzcan en ventajas indebidas durante los procesos electorales”.
A estas críticas se unieron los partidos de oposición, como el PAN, quien a través del diputado Homero Ricardo Niño de Rivera Vela, acusó que esta es la primera reforma electoral en la historia de México que se hace sin todos los partidos políticos y que pese a que el mayor problema electoral que se tiene en el país es la intervención del crimen organizado en las campañas electorales y no se hace mención de ello ni se discute este tema en la iniciativa.
En este sentido, el diputado César Alejandro Domínguez Domínguez (PRI) coincidió que la reforma no nace del diálogo ni del acuerdo entre las fuerzas políticas ni de la exigencia ciudadana sino del poder, y lo que está en riesgo no es la ley, sino la democracia; debilita el pluralismo político cuando las reformas deberían servir para fortalecer la democracia no para concentrar el poder.
“Las reglas de la democracia no se cambian para ganar elecciones, sino para garantizar elecciones justas”, dijo.
Por su parte, Kenia López Rabadán, presidenta de la Mesa Directiva, explicó que en caso de no alcanzar las dos terceras partes de los presentes se desecharía y no pasaría al Senado para su debate.
“Hay posiciones fijadas, abiertas, públicas; se ve muy difícil y casi imposible conseguir las dos terceras partes”.

