El economista Martín Rapetti, director de la consultora Equilibra, participó de Cuentas Claras, en El Cronista Stream, donde analizó el rumbo de la inflación y adelantó que el IPC de marzo mostrará una resistencia mayor a la esperada por el mercado.
Durante la entrevista, el especialista apuntó a la “sobreventa” de expectativas que hizo el Gobierno respecto a la velocidad de la desinflación. En esa línea, sugirió un error de diagnóstico en la mirada de Javier Milei.
“El presidente está muy aferrado a una idea monetarista un poco perimida de que solo gobernando la cantidad de base monetaria que emite el Banco Central, tenés un control sobre la inflación. Creo que está equivocado”, sostuvo a un día de conocerse que la inflación de febrero fue del 2,9% y acumula un 33,1% en los últimos 12 meses.
Rapetti explicó que, paradójicamente, la inflación es más fácil de bajar cuando se parte de niveles cercanos a la hiperinflación. En ese sentido, reconoció el mérito del Gobierno en el tramo inicial de “sinceramiento de precios” por el ajuste fiscal y el ordenamiento del Banco Central.
Luego, Rapetti introdujo un concepto clave para entender la dinámica actual: la inflación subyacente. Detalló que, a diferencia de la inflación núcleo que mide el INDEC, este indicador que utiliza Equilibra excluye dos componentes volátiles para identificar la tendencia real de los precios: la carne y la educación.
Para el director de Equilibra, esta tasa subyacente se ha mantenido estable entre el 2,2% y el 2,4% durante gran parte del último año. “Eso es lo que había que mirar”, afirmó.
De cara al dato de marzo, Rapetti fue contundente: “Nuestra proyección está entre 3,2% y 3,1%”. El motivo principal radica en que marzo es un “mes caliente” por estacionalidad.
Otro de los puntos centrales es la sostenibilidad de la política cambiaria. “El tipo de cambio subió mucho y elevó esta dinámica inflacionaria que tomó por sorpresa un poco al Gobierno. Ahora está planchado”, analizó.
A diferencia de la visión oficial, Rapetti cree que el dólar deberá “ganarle a la inflación” en el mediano plazo: “Es probable que el precio acelere”.
Además, sostuvo que, si bien la “cosecha gruesa” traerá un alivio temporal en el ingreso de divisas, la segunda mitad del año presentará un desafío mayor.
Aunque la cosecha gruesa traerá una oferta importante de dólares, Rapetti advierte que este proceso se volverá crítico en la segunda mitad del año.
“(El Banco Central) no está acumulando. Esas reservas que se compran se usan para, básicamente, pago de deuda. Tiene que comprar fuerte", concluyó.

